4 Febrero 2010
La coctelera: Tengo una confesión: Aunque tengo muchos años y me debe gustar la música más sofisticada, me gusta la música de Hannah Montana, lo que también le gusta a mi prima de 10 años. Mucha gente le burla de Hannah Montana por ser un poco «pastel», pero pienso que su voz es menos pesada que las voces de la mayoría de las cantantes jóvenes. No canta por la nariz, sino por el estómago (pues, esa región, no sé cómo se llama el diaphragm en español y no tengo aquí conmigo un diccionario; por eso, «estómago»), así que no suena terrible. Mi amiga suele mirar la serie de Hannah Montana en el televisor y recientemente yo también la miré; pero decidí que su música es muchísima mejor que su serie. No me gusta que su papá se presente como un tonto (él también es músico bien talentoso; como niñita me gustaba su canción «Achy Breaky Heart») y tampoco me gusta que todos los chicos en el canal Disney lleven el cabello largo; pienso que parecen a chicas. He estado trabajando para realizar mis metas para el nuevo año, y ya he bajado un poquito de peso; quizá la mitad de lo que me gustaría bajar. Es por caminar muchísimo, sentarme delante del ordenador menos, y no comer meriendas entre las horas de comer. Pero he descubierto una comida que me gusta mucho: ¡salchichón! Antes no hubiese comido la carne tan misteriosa y extraña, pero hoy estaba tarde para la clase y cogí un bocadillo de salchichón, y tanto hambre tenía que comí ese bocadillo y fue sumamente rico. J Me gusta llegar a ser menos tiquismiquis que antes. ¿Sabes lo que me encantaría comer todos los días? Helado. Los sabores que más me gustan son Chocolate con almendras; mantequilla de maní; frambuesa; pedazo de torta; y pistachio. No sería sano, claro; pero también hay el helado cuyo base constituye de agua o de zumo, y eso también es bien rico. Cuando era niñita me encantaba el sabor de Cotton Candy, ¿cómo se llama en español...? Quizá «dulce de algodón» o «azúcar suave» o «azúcar tejido» o «dulce de nube» o algo parecido. Espero que se pueda entender lo que quiero decir. Pues, ese sabor sólo les gusta a los niños porque es lleno de azúcar y tinta roja y poco más. Pero me encantó durante muchos años.
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30 Diciembre 2009
Me parece singular que se haga los buenos propósitos solamente una vez durante el año. Quizá sea a causa de la culpabilidad que se siente después de comer tantos dulces durante las celebraciones de Navidad, o quizá por la idea de que el nuevo año sea mejor que el pasado... No sé. Normalmente no me gustan las celebraciones de Año Nuevo; para mí es deprimente que celebremos algo durante la noche, en la oscuridad, cuando hace frío. Pero es mi problema porque vivo en el norte del país (debo mudarme un día al sur donde no hay nieve sino sol, jeje). Pues, lo que iba a decir antes de mi blablabla era que de todos los buenos propósitos que he hecho durante 2009, no he realizado ninguno de manera satisfactoria. Qué triste. Me ayudara escribir mis intenciones en un papel para recordarlas, pero no hice así. Pero ahora mismo voy a anotar mis buenos propósitos de Año Nuevo para 2010. (¡¿Cómo hemos llegado ya en 2010?! La celebración del milenio no fue hace mucho tiempo, pero han pasado 10 años... ¡Es ridículo!) Okay pues, aquí, por fin, tengo mis propósitos:
1.) Voy a comer más verduras y menos carne
2.) También, voy a ejercitar más
3.) Mejoraré mi español
4.) Voy a leer muchísimos libros de valor intelectual
5.) Voy a mantener mi habitación limpia
6.) Trataré de llevarme mejor con mi hermana
7.) Ayudarle a mi abuelita en su jardín
8.) Visitar el Museo de Derechos de las Mujeres
9.) disfrutar de todas mis clases
10.) aprender a coser la ropa a máquina. ...Vale, ahora tengo que realizar la lista. Pero tengo diez cosas que hacer; es probable que haga por lo menos dos o tres, ¿no? Creo que sí.
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24 Noviembre 2009
El campus se vacia hoy ya que las vacaciones de Thanksgiving empiezan mañana. Thanksgiving, el día de acción de gracias, es el cuarto jueves de noviembre; es decir, ¡en dos días! A todo el mundo nos encanta ese día. Es una celebración bien irónica; es para conmemorar el banquete que los peregrinos en la nueva inglaterra celebraron con los indígenas norteamericanas en el año 1621. Todos los peregrinos hubiesen muerto de hambre sin que los indígenas los ayudasen. Sin embargo, la mitad (más o menos) de su población sobrevivieron el primer año en el nuevo mundo, y los indígenas les mostraron cazar, y crecer las verduras que nunca habían visto, etcétera. Por eso celebraron juntos después de la cosecha y los peregrinos le dieron gracias a Dios por sus vidas, la libertad religiosa que habían encontrado en su nuevo hogar, sus nuevos amigos, y el alimento de la cosecha.
Lo irónico es que hoy en día celebremos el día por comer muchísimo, y la mayoría de la gente no piensa en la inanición de los peregrinos, sino que come demasiado. Es imprescindible que haya un pavo como la comida principal; la comida tradicional también incluye salsa de arándanos rojos, puré de papas, relleno, ñames, una ensalada de fríjoles verdes con cebollas fritas, maíz, verduras, y postres como pastel de manzana o pastel de calabaza. En ciertas familias la gente juega al fútbol americano, o mira el partido en el televisor, pero a mí me parece muy triste que una familia se reúna y mire el televisor en vez de visitar/charlar.
También en estos días el sistema escolar quiere cambiar la historia del primer Thanksgiving, porque hay gente que no quiere enseñar a los niños que los peregrinos adoraron a Dios y le dieron gracias a Él. En Massachusetts, el estado donde ocurrió la fiesta de los peregrinos y los indígenas, los maestros les enseñan a sus estudiantes que los peregrinos les dieron gracias a los indígenas. Y aunque es verdad que sí, la razón principal por la que celebraron ¡era para decir gracias a Dios! No se puede cambiar la historia.
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6 Noviembre 2009
Cuando mis padres eran más jóvenes, vivían en una casa en un pueblo con mi bisabuela y dos gatos. La bisabuela no importa para esta historia, pero los gatos sí. Se llamaban Chuleta y Escoria, pues, en verdad Porkchop y Scumbag, pero en español... vale. Mi mamá los llamó y no tengo ninguna idea por la que eligió esos nombres. Normalmente los gatos se llaman «Velloso» o «Caramelos» o «Melocotones», según el color del pelo, ¿no? Pues, en ese caso, no. Lo único que sé sobre Escoria es que su nombre fue terrible (no es que Mamá no lo adorase; es que su sentido de humor fue bastante extraño), pero hay una historia de Chuleta que me encanta contar... :)
Chuleta era el gato favorito de mi mamá, que dijo a mi papá que si algún día Chuleta se muriese, que no le dijese a ella porque no querría saber. Y por supuesto, finalmente Chuleta se murió. Al sacar la basura una mañana mi papá lo encontró al lado de la papelera, rígido y frío. Para que mi mamá no supiese, Papá puso el cadáver del gato en la bolsa de basura, y cuando el basurero vinió, así mi papá se despidió de Chuleta, y no le dijo a Mamá (según su deseo). Al no encontrar a Chuleta ese día, Mamá se puso afligida por la seguridad y ubicación del gato, y decidió caminar en el barrio, buscándolo. Mi papá la acompañó, y se puso avergonzado porque Mamá gritaba «¡Chuleta! ¡Chuleta!» por el barrio entero, y es probable que todos los vecinos se preguntasen qué era el problema con la mujer loca que buscaba una chuleta. Y Papá no dijo nada, y después de una semana, Mamá decidió que Chuleta había huido. Pues, después de veinte años por fin Papá contó la verdad a mi mamá, y no supo si iba a enojarse, pero ella lo pensaba muy cómico.
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11 Octubre 2009
¡Está ahora el otoño! :) Desde mi niñez cada año he disfrutado mucho del otoño por las hojas de colores brillantes, la comida de la cosecha y los doughnuts, las calabazas, las actividades estacionales como la decoración de las casas y de los buzones con los tallos de maíz, etc. La fiesta de Halloween será el 31 de octubre; nos quedan veinte días hasta que vamos a ir de trick-or-treat. Ya no sé qué voy a llevar por disfraz; el año pasado me puse la ropa como cantante de los ochenta, con la chaqueta de cuero falso de color plata, y las bragas ceñidas de color morado, que brillaban por el contenido de Spandex. En verdad no se puede ir de trick-or-treat después de tener, voy a decir, 14 años, pero todo el mundo todavía querría ir si fuese sincero; es sumamente divertido ponerse un disfraz y pedirles a los vecinos dulces grátises. Así que hoy en día seguimos haciéndolo porque ¿por qué no? Ya no tengo mis propios hijos; cuando sí los tengo, dejaré de trick-or-treat sino que comeré unos de sus dulces, porque no es sano que los niños coman mucho azúcar. Tengo que comprar una calabaza también para tallar en ella un rostro; entonces comeré las semillas fritas con sal, y poner una vela dentro de la calabaza. Y así son los costumbres de Halloween. Pienso que este año mi compañera y yo vamos a llevar los disfraces de un huevo frito (ella) y tocino (yo). Vamos a hacerlos de cartón reciclado, y usar lápices de color o pintura... Serán fantásticos. :)
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28 Septiembre 2009
Es interesante que a cada persona le fascinen palabras específicas. Anoche mientras comiendo con mis amigas estábamos charlando sobre nuestras favoritas y decidí que hay muchas palabras de sonido bien cómico. En inglés me gusta decir "pebble", lo que quiere decir "piedra pequeña", porque es una palabra con P y con B, y es divertida que decir. En las clases de inglés como segundo idioma siempre hay mucha gente a quien le gusta la palabra "sleepy" y no sé la razón por la que le parezca cómica, pero cada año es así. A mí no me importa mucho qué significa una palabra, sino el sonido al decirla. Por ejemplo, algunas palabras que me encantan decir son: Contraseña; Mierda; Jarabe; Jabón; Sobredosis; y especialmente MURCIÉLAGO. Pero me fastidian las palabras "especialización" y "dañino" porque son difíciles que decir. Y tampoco me gustan las palabras que empiezan con R. No puedo decir el sonido Rrrrrrrr. ¡Qué guay sería si pudiese decirlo! Cuando tenga hijos, voy a encontrar a alguien para enseñarles decir Rrrrrrr mientras jóvenes.
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18 Septiembre 2009
¡Mañana es viernes! Así que estoy muy feliz; esta semana ha sido una de las semanas más largas de mi vida. No fue una mala semana; pero muy larga, sí. Vale, durante el fin de semana voy a terminar mucha tarea, y mirar una película MUY pastel, y hacer ejercicios, caminar y observar las hojas que están cambiándose de color, etcétera. Le doy gracias al señor por crear el finde.
Y también tendré el placer de trabajar mañana; estoy todos los viernes en la cafetería. Espero que nunca deje de disfrutar del trabajo; sería una tristeza si tuviese que ir sin desear ir. Pero toda la gente en la cafetería es muy amable, y también me gusta que puedamos comer gratis. Me va a quedar mucho dinero al fin del semestre. Así que voy a comprar mucho <<Jugo Desnudo>>, lo que es el jugo más sano que he encontrado y desfortunadamente es bastante caro. El mejor sabor es el de la fruta tropical, pero también hay sabores extraños; por ejemplo, hay uno que contiene ajo, espinacas, kiwi, etcétera y aunque el sabor no es repugnante, a la mayoría de los estudiantes no les gusta porque tiene la densidad de sopa en vez de la de jugo. Me parece muy lista la estrategia de nombrar el jugo <<Desnudo>> porque a toda la gente le encanta decir cosas como "¡estoy bebiendo desnudo!" etc., y aunque es un poco triste que la gente sea tan emocionada por la palabra <<desnudo>>, a la misma vez no puedo negar que a mí también me gusta mucho esa lema. Me causa reírme.
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27 Agosto 2009
En serio, necesito tarea que escribir porque mis propios pensamientos no son muy interesantes. Es difícil escoger un tema al azar. Qué triste. :( Eh. Pues, ayer fue el primer día de clases y ya se canceló la primera clase de <<Biblia como literatura>> pero el profe nos asignó tres horas de tarea; bastante pesado para el primer día, eww. Pero estoy feliz porque ¡tengo un nuevo trabajo! Voy a trabajar en la cafetería; ¡hurra! Será mejor que trabajar en una granja; éso fue mi primer trabajo y no me gustaba estar afuera bajo el sol tantas horas. El sol me quemaba, lo cual no era sano.
Supongo que las hojas cambien de color durante las siguientes semanas. Hay un árbol de maple al lado del edificio donde vivo, quizás 20 pies de mi ventana, y recuerdo que el año pasado fue una vista maravillosa. Tendré que conseguir un rastrillo y saltar en un montón de hojas. ¡Me encanta el otoño!
Hay un descanso de siete horas entre mis clases los jueves y los martes. Pienso en trabajar otro turno en la cafetería porque no puedo seguir haciendo la tarea durante siete horas y no hay mucho que hacer durante el día.
Hmmmmm okay.
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